Necesito escapar, escapar de la realidad. Pero tal vez eso sólo vaya a ser una nueva forma de engañarme. Creer que algo existe, no perder la esperanza, para que luego todas tus ilusiones y todos tus sueños se vayan volando. Preferiría poder afrontar la realidad, pero eso tampoco es fácil, después de haber vivido el sueño. Algo tan irreal como perfecto. No sé como las cosas van cambiando tanto día a día. Y cada día que pasa, es un día que perdemos para estar juntos. Y cada día que no pasamos juntos, la distancia que nos separa se va acrecentando, hasta que un día ya no seremos capaces de oírnos el uno al otro. De pronto nuestras vidas habrán dado un vuelco inesperado. Algo que ninguno de los dos se veía venir. Pero que ahora se nos presenta como algo real. Una realidad de la que es mejor escapar.